9/4/2014

Científicos muestran como las emociones provocan cambios moleculares en los genes

Michael Forrester

Con la creciente evidencia de que el entrenamiento de la mente o la inducción de ciertos modos de conciencia pueden tener efectos positivos para la salud, los investigadores han tratado de entender cómo estas prácticas afectan físicamente el cuerpo. Un nuevo estudio realizado por investigadores de Wisconsin, España y Francia reporta la primera evidencia de los cambios moleculares específicos en el cuerpo después de un período de práctica intensiva mindfulness (También conocido como Conciencia o Atención Plena).
El estudio investigó los efectos de un día de práctica intensiva de mindfulness en un grupo de meditadores experimentados, en comparación con un grupo de control de sujetos no entrenados que practicaron actividades tranquilas no meditativas. Después de ocho horas de práctica de mindfulness, los meditadores mostraron una gama de diferencias genéticas y moleculares, incluyendo niveles alterados de la maquinaria de regulación génica y la reducción de los niveles de genes pro-inflamatorios, que a su vez se correlacionaban con una recuperación física más rápida luego de una situación estresante.
"Según nuestro conocimiento, este es el primer trabajo que muestra alteraciones rápidas en la expresión genética de sujetos asociados a la práctica de la meditación mindfulness", dice el autor del estudio Richard J. Davidson, fundador del Centro para la Investigación de Mentes Saludables y profesor de psicología y psiquiatría en el William James and Vilas, de la Universidad de Wisconsin-Madison.
"Lo más interesante es que los cambios se observaron en los genes que son los objetivos actuales de los fármacos anti-inflamatorios y analgésicos", dice Perla Kaliman, el primer autor del artículo e investigador en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, España (IIBB-CSIC -IDIBAPS), donde se llevaron a cabo los análisis moleculares.
El estudio fue publicado en el Periódico Psychoneuroendocrinology.
Los entrenamientos basados en el mindfulness han demostrado efectos beneficiosos en enfermedades inflamatorias en los estudios clínicos previos y están avalados por la Asociación Americana del Corazón como una intervención preventiva. Los nuevos resultados proporcionan un posible mecanismo biológico para efectos terapéuticos.
La actividad genética puede cambiar según la percepción
Según el Dr. Bruce Lipton, la actividad genética puede cambiar a diario. Si la percepción en tu mente es reflejada por la química de tu cuerpo, y si tu sistema nervioso lee e interpreta el medio ambiente y luego controla la química de la sangre, entonces puedes literalmente cambiar el destino de las células mediante la alteración de tus pensamientos.
De hecho, la investigación del Dr. Lipton ilustra que al cambiar tu percepción, tu mente puede alterar la actividad de tus genes y crear más de treinta mil variaciones de productos por cada gen. Él da más detalles al decir que los programas genéticos están contenidos dentro del núcleo de la célula, y se puede volver a escribir esos programas genéticos al cambiar la química de tu sangre.
En los términos más simples, esto significa que tenemos que cambiar nuestra forma de pensar si queremos curar el cáncer. "La función de la mente es crear coherencia entre nuestras creencias y la realidad que experimentamos", dijo Dr. Lipton. "Lo que esto significa es que tu mente ajustará la biología y el comportamiento de tu cuerpo para que encajen con tus creencias. Si te han dicho que te vas a morir en seis meses, y tu mente se lo cree, es muy probable que vayas a morir en seis meses. A eso se le llama el efecto nocebo, el resultado de un pensamiento negativo, que es lo contrario del efecto placebo, donde la sanidad está mediada por un pensamiento positivo".
Esta dinámica apunta a un sistema de tres partes: está la parte de ti que jura que no quiere morir (la mente consciente), inventada por la parte de ti que cree que sí (el pronóstico del médico mediado por la mente subconsciente), la cual luego pone en marcha la reacción química (mediada por la química del cerebro) para asegurarse de que el cuerpo se adapte a la creencia dominante. (La neurociencia ha reconocido que el subconsciente controla el 95 por ciento de nuestras vidas.)
Ahora ¿qué pasa con la parte que no quiere morir - la mente consciente? ¿No está afectando a la química del cuerpo también? El Dr. Lipton dijo que todo se reduce a cómo ha sido programada la mente subconsciente, la cual contiene nuestras creencias más profundas. Son estas creencias las que en última instancia, realizan el voto decisivo.
"Es una situación compleja", dijo el Dr. Lipton. Las personas han sido programadas para creer que son víctimas y que no tienen ningún control. Estamos programados desde el principio con las creencias de nuestras madres y padres. Así, por ejemplo, cuando nos enfermamos, nos dijeron nuestros padres que tenemos que ir al médico porque el médico es la autoridad con respecto a nuestra salud. Todos recibimos el mensaje durante toda la infancia que los médicos eran la autoridad en materia de salud y de que éramos víctimas de las fuerzas corporales más allá de nuestra capacidad de control. La broma, sin embargo, es que la gente con frecuencia mejoraba cuando se dirigía al médico. Fue entonces cuando la capacidad innata de autocuración entra en acción, otro ejemplo del efecto placebo.
La práctica de Mindfulness afecta específicamente a las vias reguladoras
Los resultados del estudio de Davidson muestran una regulación hacia abajo de los genes que han sido implicados en la inflamación. Los genes afectados incluyen los genes pro-inflamatorios RIPK2 y COX2, así como varios genes de la histona deacetilasa (HDAC), que regulan epigenéticamente la actividad de otros genes mediante la eliminación de un tipo de etiqueta química. Lo que es más, la medida en que algunos de esos genes se regularon hacia abajo se asoció con la recuperación más rápida de cortisol ante una prueba de estrés social que implicaba un discurso improvisado y tareas que requieren cálculos mentales realizados frente a una audiencia y una cámara de vídeo.
Los biólogos han sospechado durante años que algún tipo de herencia epigenética ocurre a nivel celular. Los diferentes tipos de células de nuestro cuerpo son un ejemplo. Las células de la piel y las células del cerebro tienen diferentes formas y funciones, a pesar de tener exactamente el mismo ADN. Debe haber mecanismos - que no sean del ADN - que se encargan de que las células de la piel permanezcan siendo células de la piel cuando se dividen.
Tal vez resulte sorprendente, dicen los investigadores, que no hubo diferencias en los genes probados entre los dos grupos de personas en el inicio del estudio. Los efectos observados se vieron sólo en los meditadores luego de la práctica de mindfulness. Además, varios otros genes modificadores del ADN no mostraron diferencias entre los grupos, lo que sugiere que la práctica de mindfulness ha afectado específicamente a ciertas vías de regulación.
El resultado clave es que los meditadores experimentaron cambios genéticos luego de la práctica de mindfulness que no se observaron en el grupo que no meditó, después de otras actividades silenciosas - un resultado que proporciona la prueba del principio de que práctica demindfulness puede conducir a alteraciones epigenéticas del genoma.
Estudios previos en roedores y en personas han mostrado respuestas epigenéticas dinámicas a estímulos físicos como el estrés, la dieta o el ejercicio en unas pocas horas solamente."Nuestros genes son muy dinámicos en su expresión y estos resultados sugieren que la tranquilidad de nuestra mente puede realmente ejercer una influencia potencial en su expresión", dice Davidson.
"La regulación de las HDAC y las vías inflamatorias puede representar algunos de los mecanismos que subyacen en el potencial terapéutico de las intervenciones basadas en el mindfulness", dice Kaliman. "Nuestros resultados establecen las bases para futuros estudios para evaluar más a fondo las estrategias de meditación para el tratamiento de las enfermedades inflamatorias crónicas."
Las creencias subconcientes son la clave
Demasiados pensadores positivos saben que pensar buenos pensamientos - y recitar afirmaciones durante horas y horas - no siempre trae los resultados que prometen los libros para sentirse bien.
El Dr. Lipton no discutió este punto, porque los pensamientos positivos vienen de la mente consciente, mientras que los pensamientos negativos contradictorios son usualmente programados en la mente subconsciente, más poderosa."El principal problema es que las personas están conscientes de sus creencias y comportamientos conscientes, pero no de las creencias y los comportamientos subconscientes. La mayoría de la gente ni siquiera reconoce que su mente subconsciente entra en el juego, cuando lo cierto es que la mente subconsciente es un millón de veces más potente que la mente consciente y que operamos del 95 a 99 por ciento de nuestras vidas desde programas subconscientes."
"Tus creencias subconscientes están trabajando ya sea para ti o en tu contra, pero la verdad es que tú no estás controlando tu vida, porque tu mente subconsciente sustituye cualquier control consciente Así que cuando estás tratando de recuperarte desde un nivel consciente - citando afirmaciones y diciéndote a ti mismo que eres saludable - puede haber un programa subconsciente invisible que te está saboteando ".
El poder de la mente subconsciente se revela con elegancia en las personas que expresan múltiples personalidades. Mientras ocupa la mentalidad de una personalidad, el individuo puede ser muy alérgico a las fresas. Luego, al experimentar la mentalidad de otra personalidad, él o ella se las come sin consecuencias.
La nueva ciencia de la epigenética promete que cada persona en el planeta tiene la oportunidad de convertirse en lo que realmente es, con un poder inimaginable y la capacidad de operar a partir desde, e ir a, las más altas posibilidades, incluyendo la curación de nuestros cuerpos y de nuestra cultura, y vivir en paz.

13/3/2014

9/10/2013

El Silencio Interno: "La Ley del Tao"

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Los 4 Acuerdos Toltecas

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Los Niños ... diferentes.

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La Profecía Celestina o las 9 Revelaciones.

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17/8/2013

El Sexo - La Energía del Amor

El sexo es un baile de energías; es nuestro punto de contacto con la fuerza vital de la creación, además de una declaración de identidad en la realidad física.

La sexualidad es un aspecto esencial de nuestra creatividad; cuando se basa en valores correctos, nuestra experiencia nos ofrece romanticismo, pasión y confianza, compartir, intimar, placer, diversión, exuberancia, cuidado, amor y autoestima.

El territorio sexual es como un gran bosque lleno de misterios.

El sexo es vida; somos sexuales y no podemos evitar nuestros genitales; sin embargo, nuestras creencias con respecto a la sexualidad pueden ser el origen de muchos conflictos internos y dar como resultando un bloqueo en lo que se refiere a la autentica comprensión de la misma.
Creencias subyacentes sobre el amor y nuestro cuerpo pueden ser la causa principal que nos evite el placer.

Antes de que aprendas sobre el sexo y lo experimentes, debes saber que es uno de los misterios más importantes de la vida; sin embargo, una vez encontrado el misterio, puede hacer que aparentemente nos pierda en la energía psíquica que aparece inevitablemente con la sexualidad.

El territorio sexual puede abarcar desde una parte de vuestra identidad fragmentada. aislada y llena de dolor a una parte extática, evolucionada, con una oportunidad de integración de la conciencia mental, física, emocional y espiritual.

En esencia, la energía sexual es una expresión personal de la energía primaria bruta que está almacenada en nuestro cuerpo; es la energía más vital que tenemos a nuestra disposición debido a que es la expresión creativa más importante para vivir y vitalizar vuestra vida.

Durante estos tiempos de transformación. el sexo es una versión extremadamente devaluada con la que se está comerciando en un intento nada sutil de apartar las masas de los aspectos sanos, vigorosos, amorosos y edificantes de una unión sexual.


El sexo está relacionado con atraer a una pareja dispuesta a trabajar con nosotros en un tema en concreto que es prioritario para nuestro crecimiento y nuestra transformación.


El poder y el uso de la energía sexual son mucho más complejos que una atracción física que se basa en la buena apariencia y un estatus social.

" La energía sexual es como el dinero; la base de nuestra riqueza personal y auto valoración está relacionada con cómo manejemos nuestra energía sexual y el valor que damos a nuestra experiencia. "

31/7/2013

Pasiones... Ni más, ni Menos.

Nuestra primera relación con el mundo es instintiva. Toda nuestra necesidad puesta en la poderosa musculatura de succión ante la teta nutricia. Casi enseguida, cuando la visión se aclara y aparecen los otros cercanos nuestro instinto se malea en afectos. Con la sonrisa temprana o con el llanto irritante pareciera que tratásemos de influir en el mundo, reteniendo lo segurizante o alejando lo peligroso. En la medida que la interacción con el mundo es inevitable y que nos afecta más allá de lo controlable, nuestros afectos pudieran ser recursos innatos para mantener nuestro equilibrio interno.

Lo curioso del mundo afectivo es que no conocemos su tránsito por nuestra interioridad, estos afectos aparecen sin mediar nuestra lógica ni aún menos nuestra voluntad. A veces los sentimos como fuerzas angelicales o demoníacas que nos invaden, nos ahogan, nos arrastran, nos trastocan o nos elevan como si fuéramos meros soportes de un juego de dioses, de un entramado arquetípico que desconocemos o de un laberinto emocional demasiado complejo.

El entramado sentimental

La misma terminología de los afectos es ambigua. No son lo mismo los deseos que nacen de una necesidad vital o de una fuerte atracción que los sentimientos que son afectos más elaborados por la riqueza de nuestra idiosincrasia y por el tamiz del entorno cultural. Si las emociones son sentimientos breves y evidentes físicamente, las pasiones, en cambio, son huracanes de sentimientos que centrifugan nuestra vida. Realmente nuestro cuerpo emocional es un meandro de aguas, unas más turbulentas que otras, que pretenden llegar al ancho mar del sentir.

Sin embargo, uno puede tener un buen día aunque su clima emocional permanezca deprimido y tener un racimo de manías y fobias en buena convivencia con su sentido común. Sinfonías de afectos a los que estamos obligados a escuchar pasivamente a menos que nos volvamos conscientes de nuestras propias motivaciones inconscientes.

Lo que es evidente es que los sentimientos y las emociones nos indican cómo nos están afectando las cosas. Si me regalan algo me pongo contento, si lo pierdo, triste. Y esta alegría o tristeza son de tal intensidad que enseguida reacciono en agradecimiento, o en temor.

Diríamos que las emociones básicas ponen vaselina a nuestra acción en el mundo. Sabemos que algo nos da placer o nos causa dolor, nos aburre o nos divierte, nos seduce o nos frustra gracias a nuestro cuerpo emocional. Así contactamos con nuestra intimidad a través de las reacciones emocionales. Nos sentimos vivos, humanos, pues los sentimientos forman parte de ese "ruido" que hacemos al compartir o comunicarnos.

Aparentemente deberíamos actuar en consecuencia. Un niño llora la ausencia de su madre, una mujer celebra el alumbramiento de su hijo, estallamos de alegría ante la buena suerte. Pero los sentimientos son armas de doble filo; en un lado, la incipiente reacción emocional nos dice cómo nos está afectando esa situación que vivimos; por otro, nuestros temores, censuran aquellas manifestaciones si no son adecuadas. Aprendemos a trampear emociones para no mostrar nuestra vulnerabilidad o nuestras verdaderas intenciones. Desde aquí los sentimientos se convierten en una batería de estrategias.

Estrategias de supervivencia

Las estrategias forman parte del bagaje humano desde que salimos del paraíso, pues sentimos que con alzar el brazo no tenemos la fruta jugosa y que con pedir amor no aparece necesariamente la persona amada. Algo hay que hacer, nos dice nuestro ser más necesitado, camuflarse o llamar la atención, actuar a los ojos de los demás o imponer nuestros deseos. Tantas veces lanzamos nuestros mensajes emocionales a los cuatro vientos para conseguir algo de lo necesitado.

El gran problema sobreviene no sólo con la mentira hacia el otro, sino con el autoengaño. Cuando la estrategia va por encima de nuestra realidad, cuando los mecanismos de defensa que en un momento fueron necesarios se han enquistados, o tal vez, cuando nos duele aceptar la realidad o sentir la verdad, entonces nos hemos liado en una madeja de estrategias sin sentido.

Y es que nos encontramos ante un muro casi insalvable, la inconsciencia de la inconsciencia, algo así como un espejismo alienado de lo que somos o una mentira con centenares de raíces que sostienen nuestro inestable equilibrio o nuestra idea de supervivencia. Lo más triste es ver que no nos damos cuenta de nuestros engaños.

Seres paradójicos

Es verdad que no sabemos lo que sea el ser humano pero sentimos que paralelo a la dimensión lúcida y numinosa que llamamos sapiens, aparece la otra cara en la sombra cercana a la genialidad pero también a la locura, que llamamos demens. No nos queda otra que aprender a convivir, tal vez transformar, esa otra parte que nos conflictúa.

Tal vez tengamos la marca de la escisión desde nuestro nacimiento y cuando nuestro cuerpo va en una dirección, nuestra cabeza se enfoca en otra bien diferente. A veces queremos la felicidad a través del sufrimiento como si el dolor fuera el pago inevitable para ser reconocidos y amados; otras, convenimos en vivir la vida a través de los libros o de las ficciones filmadas; y otras, queremos cambiar el mundo cuando lo que necesitamos es cambiar nuestra visión sobre él. Estamos plagados de paradojas insolubles y de absurdos como el de olvidarse de sí mismo para no enfrentarse con los propios problemas; o el de volverse un producto excitante y apetecible para rescatar las migajas de aquello que pensamos que es el amor.

Más allá del carácter

Cuando damos un primer paso en la oscuridad hacia ese Ser que somos y que anhelamos tantas veces no vemos nada aunque lo tengamos delante de nuestras narices pues el que busca es el ego con sus fantasías, sueños e idealizaciones. El ego sólo se reconoce en sus ínfulas de poder y es por eso que el ser interior silencioso pasa desapercibido. El yo interior no es todopoderoso ni tiene la respuesta precisa en el preciso instante; se muestra escurridizo e inefable porque sus oídos están a la escucha en la certidumble de que formamos parte de una unidad con el cosmos.

La parte neurótica de nuestra personalidad o de nuestro carácter se empeña en que la vida tenga grandes dosis de seguridad, de placer, éxito, deseo y reconocimiento. Pero a la vuelta de la esquina nos vemos abocados a vivir la otra cara de la realidad donde también hay inseguridad, dolor, fracaso y vacío. Todo esto sin la confianza en que detrás del error hay otras puertas alternativas que se abren a nuestra acción, y que tras la soledad uno encuentra una relación más atemperada con la vida. No nos damos cuenta que la enfermedad aguda es una fantástica crisis depurativa y que la conciencia de la finitud y de la muerte son las mejores aliadas para cuestionar las dependencias que nos hemos impuesto.

Los tres pecados principales

En esta falta de luz, de conciencia de nuestra inconsciencia, la tradición, en especial el Eneagrama, nos hecha una mano y nos explica los mecanismos básicos de huida de la realidad, de la ansiedad ante la carencia amorosa y de la inseguridad ante la incertidumbre del mundo.

Tal vez por eso podríamos encontrar tres formas básicas de desviación antre el Ser que somos: querer ser más de lo que somos, ser menos y no querer ser.

Ser más

Es posible que la avidez de ser sea una reacción temprana a no sentirse visto y reconocido en lo profundo. Elogiado en las formas, reconocido en la excelente ejecución de las tareas y aplaudido en las conquistas sociales, uno puede confundir el interior con el exterior y sentirse reconocido sólo en las máscaras que representa.

También encontramos un ego inflado que dejando atrás sus carencias se ha convertido en un semidios donde la humildad es un mero cuento para débiles de espíritu.

Ser menos

Pero también pecamos por ser menos de lo que realmente somos. Uno se vuelve pequeño y más pequeño hasta quedar aplastado entre su interioridad inmensamente desconocida y el mundo inmensamente terrorífico. La tremenda angustia de vivir apenas se puede mitigar sumergido entre consignas y justificaciones, desde la crítica o la represión.

Hay otros que en vez de empequeñecerse se vuelven invisibles. Sintiendo que el mundo es una broma de mal gusto y el amor una mentira adolescente se dedican a contar estrellas y a ordenar saberes enciclopédicos.

No ser

Por último pecamos por no querer ser. Si uno encuentra la fácil solución de comerse los problemas para dormir bien, la de crear una piel bien gruesa para no enterarse o la de meter la cabeza bajo el suelo como hacen las avestruces para olvidar las evidencias entonces comprenderemos esa apatía psicológica que dificulta mirar hacia dentro y reflexionar acerca de lo que estamos viviendo.

Otros en este dilema de no enterarse prefieren darse un tajo en el cuello y embalsamar el cuerpo para que los biorritmos de las emociones no interfieran con las grandes razones. Pero también encontramos los que haciendo la misma mutilación, le dan una patada a la cabeza para alejarse del mínimo sentido de respeto por los otros y por la vida y tener el campo libre para conseguir lo que les da la real gana.

Círculo vicioso

Ahora bien, los pecados, como bien sabemos, se retroalimentan. La misma acidia que nos dificulta encontrar lo esencial en nosotros (no-ser) nos priva de una base sólida desde la que enfrentar el mundo, lo que nos lleva a la duda (ser-menos). Las dudas y el miedo pueblan de fantasmas nuestro mundo interno y nos sentimos más seguros actuando desde roles prestados y artificiales (ser-más), que a su vez, al actuar con una falsa personalidad nos alejan de aquella capacidad natural de mirar hacia dentro.

Pero siempre nos queda una alternativa, la de invertir el proceso neurótico y recuperar nuestro centro, que precisamente no está más arriba ni más abajo, sino en su centro, con su esencia, en su medida, con su propio ritmo.
Sanar las emociones pasa, en primer lugar, por reconocerlas, por desenmascarar las triquiñuelas del ego. En segundo, por volverse meditativo en el vivir para que la inercia no nos pueda, y encontrar, por fin, la virtud que todo pecado tiene comprimida.

Medicina Bio-Energética

Entrevista al Dr. Jorge Carvajal
Médico Cirujano de la UNIVERSIDAD DE ANDALUCÍA - ESPAÑA
Pionero de la Medicina Bioenergética Marzo 10, 2009

¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.

La Salud y Las Emociones

¿Hay emociones perjudiciales para la salud?
¿Cuáles son las que más nos perjudican?

Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional. Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas. El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.

¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar. Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.

¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.

¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.

¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.

¿Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.

¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil!
Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.

¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.

¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.

¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera. La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el "debería ser", y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie. El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.

¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior. Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.

¿Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.

Vivir el Presente

¿Es importante vivir en el presente?
¿Cómo lograrlo?

Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?,
¿Acaso el amor?

El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora. El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama. Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.

¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate.. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti. La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo.
Si no te amas a ti, te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.

Las Emociones Negativas y sus Consecuencias.

Laura Zipilivan

La enfermedad además de una forma desarmonizada de nuestro ser, es el lenguaje que utiliza el cuerpo para decirnos que algo funciona mal en nuestra vida. Y así, si el problema es menor, nos los dice con un susurro provocándonos un leve dolor. Si el problema es mayor, nos habla en voz más alta. Y si la cuestión es aún mayor, nos grita haciéndonos el dolor, muchas veces insoportable. Dolor, que al igual que la enfermedad es una llamada de atención que nos indica que algo no funciona bien.
Hoy, ante la aparición de algunos síntomas, empieza la búsqueda de culpables: ¿por qué ha fallado el corazón? ¿una vida muy sedentaria? ¿será la comida con grasas? ¿quizá el tabaco...? Es decir, que siempre se busca la razón de la enfermedad en el mundo físico. Sin embargo, en muchos casos no es ahí donde hay que buscar sino en otros planos como el emocional y psíquico.
Podemos identificar algunas emociones y actitudes negativas que muchas veces son la causa desencadenante de algunas enfermedades, ellos son:
• Cualquier tensión emocional no resuelta en tanto nos crea una contradicción entre lo que nos dicta el interior y lo que vivimos en el exterior.
• La incapacidad de dar y/o recibir amor. Tenemos la necesidad de vivir experiencias gratificantes y placenteras en el terreno afectivo, y muchas veces, se producen bloqueos que a menudo desencadenan una enfermedad.
• La falta de humor y la incapacidad de desdramatizar algunos sucesos de la vida cotidiana.
• La imposibilidad de elegir libremente en la vida. Y es que la necesidad de tener controlada nuestra propia vida, se ha convertido en una fuente de conflictos permanentes ante la dificultad que supone mantenerse libre en un mundo tan mediatizado.
• La pérdida de una ilusión por la vida, la ausencia de metas y objetivos. La vorágine de la vida que llevamos, en ocasiones nos hace perder de vista proyectos futuros con lo que el presente carece de sentido.
• La tendencia a la negación.
• El bagaje de creencias impuestas, al punto que muchas veces damos respuestas condicionados por estas creencias. Este es un punto que nos cuesta mucho modificar, ya que no somos conscientes de la programación a la que somos sometidos desde que nacemos, por nuestros padres, educadores y la sociedad.
• Y para terminar y de manera muy especial los tres grandes males que aquejan al ser humano : EL MIEDO, LA INSEGURIDAD Y LA SOLEDAD.
Es por esto, que es sumamente importante tomar conciencia de la vida que llevamos. Saber darse cuenta a tiempo de que pasa en nuestro interior, con nuestros sentimientos y emociones, conocerse uno mismo, identificar nuestros potenciales y límites, para poder encauzarnos hacia el progreso y el mejoramiento.
“El gusano de seda se pasa la vida comiendo y engordando, y no sabe porque. Un día siente la necesidad de encerrarse en si mismo y construye una celda con el producto de su esfuerzo, se aisla y no sabe porque. Un día decide salir de su encierro y al salir, cree que el mundo ha cambiado y no sabe porque. Sin embargo si tuviera un espejo delante, sabría en ese momento todos los porque.”.
Si queremos dejar de estar enfermos y ser emocionalmente sanos, no repitamos el modelo del gusano y dejemos que nuestra “verdadera esencia” busque ese espejo para tenerlo permanentemente frente a nosotros y nos recuerde quien es nuestro principal enemigo/amigo.
Entonces observaremos como nuestro entorno cambia de color y seremos mas felices dando un sentido a nuestro paso por esta vida.

22/7/2013

HO´OPONOPONO

Ho'oponopono, que en Haiwaiano significa "corregir un error", es un sistema que nos permite limpiar las creencias que tenemos en nuestro subconsciente. Los antiguos chamanes de Hawaii lo utilizaban para arreglar problemas familiares. Se Trata de un método muy sencillo pero realmente eficaz para cambiar los pensamientos que nos limitanl. Nuestro Universo está creado por nuestros pensamientos y los pensamientos vienen de lo que creemos, o sea que todo lo que vemos en el mundo de la forma es el resultado de todo lo que pensamos.

Por ejemplo si tenemos a un jefe déspota es porque creemos, pensamos, tenemos el profundo convencimiento de que los jefes son unos déspotas y así a causa de esta creencia creamos a nuestro jefe déspota.

Este sistema parte del principio de que somos 100% responsables de todo lo que vemos y existe en nuestro Universo.

La primera cosa que necesitas hacer es traer a tu mente una situación o algún recuerdo que te molesta. Seguidamente, ya sea en voz alta o mentalmente, le dices al problema :

TE QUIERO (o TE AMO) - al hacer esto vas hacia las vibraciones altas del Amor

LO SIENTO -dices a tu interior / al Universo/ a Dios que permites esto en su vida

POR FAVOR PERDÓNAME- Pides perdón por permitir o atraer eso en tu Vida

GRACIAS - Das las gracias al Universo/Dios/a tu interior por limpiar y solventar el problema

TE QUIERO(o TE AMO)-LO SIENTO-POR FAVOR PERDÓNAME-GRACIAS. También puedes cambiar el orden según tu necesidad.


Di estas palabras cuando estés preocupado por algo, cuando estés triste, cuando estés asustado, siempre que estés enojado con alguien, etc. Para tener una mejor comprensión de todo esto os aconsejo escuchar la siguiente conferencia sobre el tema. Creo que es la que mejor que circula por internet y explica de manera muy clara lo que es y como se practica Ho'ponopono. Pero no olvides que, la repetición y la constancia son la clave del éxito.

Las 3 Definiciones Tántricas


1.- Se CONSCIENTE el mayor tiempo posible. "La Inconsciencia", propicia acciones y comportamientos que generan Karma. Las acciones en conciencia y en torno a nuestra intención nos generan Dharma. Se consciente de tu unicidad, no estés dividido se uno, pensamientos, acciones y emociones, se un cristo!!!

2- Se SELECTIVO Aléjate de personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. No seas tu quien reciba su basura, procura que no sea en tu mente y menos en tu corazón su receptor.
Aléjate de los "encantadores de serpientes" que te hacen perder energía dándote atajos y pistas falsas, en la búsqueda de tu intención y solo te distraen de tu verdadera trascendencia. Existe algo que se llama la "Ley de 3".
Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no te causan placer y trascendencia y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.

3.-Se LIBRE, vive y entiende claramente conforme el principio del "Libre Albedrío", aplícalo en ti y en todo lo que te rodea, no es solo tu libre albedrío, respeta en tus decisiones el "Libre Albedrío" de quienes te rodean.
Cumple tus promesas o serás presa de la culpa y de los depredadores. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aprende a decir "NO" a tiempo y rara vez faltaras a tus palabras.
Estar conectados a tu esencia e individualidad divina desde el amor es la fuente más grande de energía, mientras que los miedos, el rencor, los celos y la ira nos vacían.
Enfócate en el presente, vivir en el pasado o vivir en el futuro, solo te sustraen de la experiencia del aquí y ahora.

18/7/2013

Qué es el Coaching Ontológico?

Ana Beatriz Aventin
Coach Ontológico

Tener buenas relaciones, un óptimo trabajo, buena salud, sentir los placeres de la vida, ser respetados, queridos… es el deseo de toda persona. Analiza y hazte estas preguntas con cariño:

Qué te impide alcanzarlos?
Qué necesitas para ser feliz?
Qué trabajo te gustaría tener?
Qué relaciones sociales son las que te llenan?
Qué sueños deseas alcanzar?
Acaso sabes si puedes o no puedes?
Tienes trazado un plan para lograrlo?

El COACHING te ayuda a encontrar las respuestas adecuadas a estas preguntas, definir claramente lo que queremos, es decir, nuestros objetivos, respetando nuestra manera de pensar, y sobre todo trazando un para alcanzarlo, en el camino crecerán tus habilidades innatas y adquirirás otras nuevas. Es una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar objetivos para si mismos, para su empresa y para la sociedad. Nos ayuda a hacer “cambios” para conseguir aquello que soñamos o que entendemos que nos hará felices. Eso es el COACHING.

“Caminar hacia nuestros sueños, con paso firme y con un plan bien estructurado, Aprovechando nuestras habilidades y adquiriendo otras nuevas. Rompiendo con los hábitos y creencias que nos hacen pensar que no podemos alcanzarlos”.

Tiene con fin acrecentar la capacidad de logro de las personas y equipos de trabajo, es el arte de trabajar con los demás para que ellos obtengan resultados extraordinarios y optimicen su desempeño. El Coach asiste en el aprendizaje de nuevas maneras de ser y de hacer, necesarias para generar el cambio paradigmático o cultural que permita lograr aquellas metas que antes parecían imposibles. El Coach colabora con el Coache, (Cliente), potenciando sus capacidades mediante conversaciones desafiantes, explorando retos y obstáculos, para así diseñar un futuro diferente.

15/7/2013

La Ecología Emocional... Más allá de la Inteligencia Emocional.

Mercè Conangla y Jaume Soler

Mercè Conangla y Jaume Soler han dado a conocer el concepto de “ecología emocional”, fruto de muchos años de trabajo, mediante una serie de libros publicados por Amat Editorial. El éxito los ha convertido en dos de los autores españoles más destacados del área del autoconocimiento y de la psicología personal, con más de 50.000 ejemplares vendidos.

¿Qué es la ecología emocional?
Así definen Mercè Conangla y Jaume Soler, dos especialistas en inteligencia emocional y con una amplísima experiencia profesional en el tratamiento y la orientación psicológica, los principios de la “ecología emocional”. Para ellos,
buena parte de los conflictos de las personas en el mundo actual tienen un paralelismo con los problemas ecológicos. Al igual que se hace un mal uso de los recursos naturales, el hombre está utilizando de forma incorrecta sus propios
recursos: las emociones. Pero, para Conangla y Soler, hay caminos para volver a ser “ecológico” y alcanzar la armonía con uno mismo y con las personas que le rodean: familia, hijos, pareja, amigos, sociedad...
Todos los sentimientos e impulsos humanos, de la pasión al odio pasando por la ansiedad, pueden ser gestionados de forma adaptativa e inteligente.
El primer paso es saber qué nos está pasando: existen unas leyes de la “ecología emocional”, semejantes a las leyes naturales, que ayudan a entender mejor nuestra dimensión emocional y relacional. Conangla y Soler afirman que si bien no elegimos lo que sentimos, sí que somos responsables de las acciones que se derivan de cómo canalizamos nuestra energía emocional. Si aprendemos a gestionar ecológicamente nuestra emociones será posible transformar situaciones aparentemente negativas como la soledad o el fracaso sentimental en oportunidades para crecer, superarnos y caminar hacia la felicidad.

“El ser humano lleva millones de años viviendo en el planeta Tierra. La mayor parte del tiempo la relación con su mundo afectivo, de forma similar a su relación con el medio externo, no ha sido demasiado equilibrada. Tenemos muchos indicios de ello: insatisfacción, insomnio, irritabilidad, represión, explosiones emocionales, fatiga, estrés y enfermedades psíquicas. También tenemos muchos signos de desequilibrio social que lo indican: la violencia y agresividad de unos contra otros,la falta de solidaridad entre los seres que compartimos el planeta, las prisas, la tensión, el egoísmo, los sentimientos generales de soledad y de infelicidad, y tantas otras señales que nos llevan a pensar que estamos realizando una gestión incorrecta
de nuestro mundo emocional, de forma similar a la que estamos haciendo con los
recursos del planeta.”

Atlas de la ecología emocional

Los conceptos básicos:

ECOLOGIA EMOCIONAL:
Es el arte de gestionar nuestra emociones de tal forma que la energía que éstas generan sea dirigida a nuestro crecimiento personal, a la mejora de nuestra relaciones interpersonales y a la construcción de un mundo más armónico y solidario:

�� Abono emocional (o vitaminas emocionales):
Ayudan a crecer y ayudan a vivir. Proporcionan nutrientes y energía emocional: agradecimiento, felicitaciones, sonrisas, abrazos, caricias, ternura...

�� Agujero en la capa de ozono:
Pérdida de protección en nuestro interior que hace recibamos algunos estímulos sin protección ni filtro alguno. Por ejemplo, juicios de valor, críticas, susceptibilidades...

�� Biodegradable:
Emociones que hay que permitir que cambien, evolucionen o desaparezcan. En cambio, las “no biodegradables” pueden llegar a envenenarnos.

�� Cartografía emocional.
El mapa mental del mundo que utilizamos como guía en la vida diaria. Información con carga afectiva que señala zonas de peligro, de exploración, rutas adecuadas… Contiene la memoria emocional

�� Contaminación:
Afectos en mal estado, como el mal humor, irritación, enojo, desánimo, el rencor o el resentimiento. Se contagian y contaminan el clima emocional global.

�� Conservas emocionales:
Situaciones agradables cuyo recuerdo podemos guardar para evocarlo cuando lleguen los malos tiempos.

�� Desierto:
Momento emocional en el que uno se siente en tierra yerma, solo y sin recursos.

�� Efecto invernadero y lluvia ácida:
Emitimos partículas tóxicas y contaminantes que acaban rebotándonos en forma de lluvia ácida reduciendo a cenizas nuestra vida interior: El mal humor, las agresiones, el rencor, la envidia, los celos, la crítica constante, la queja, el
victimismo, la tendencia a señalar siempre los defectos de los demás...

�� Energía emocional:
Es el combustible que nos ayuda a vivir (auto motivación, alegría, amor, ternura...).

�� Reciclaje:
Transformación de un sentimiento que da la oportunidad de evolucionar y descubrir nuevas posibilidades de nuestro interior. Los celos pueden ser una oportunidad para detectar puntos de mejora y transformarse en más autonomía y seguridad; la envidia, en solidaridad y generosidad; la ira, en energía positiva...

�� Reservas naturales y espacios protegidos:
Espacios de intimidad reservados a nosotros mismos. Nos ayudan a respirar y a disfrutar de una mejor calidad de vida. Deben expandirse a medida que crecemos.
Las leyes de la ecología emocional:

1- Ley de la diversidad y riqueza de afectos:
La vida natural depende de su diversidad y riqueza. (Todos los afectos son necesarios.)

2- Ley de la interdependencia afectiva:
Toda las formas de vida dependen entre sí. (Somos sistemas de energía abiertos y nadie es emocionalmente autosuficiente. Todo lo bueno que hacemos tiene un impacto positivo en el Universo, lo desadaptativo perjudica a todos)

3- Ley de la gestión ecológica de los recursos afectivos:
Todos los seres vivos y todos los recursos son limitados. (Hay que hacer una buena gestión de los afectos. Su mala gestión puede acabar agotándonos y destruyéndonos).

Las 7 leyes de la gestión ecológica de las relaciones:

1- Ley de la autonomía: Ayúdate a ti mismo y los demás te ayudarán.
2- Ley de la prevención de dependencias: No hagas por los demás aquello que ellos pueden hacer por sí mismos.
3- Ley del boomerang: Todo lo que haces a los demás, también te lo haces a ti mismo.
4- Ley del reconocimiento de la individualidad y la diferencia: No hagas a los demás aquello que quieres para ti, pueden tener gustos diferentes.
5- Ley de la moralidad natural: No hagas a los demás aquello que no quieres que te hagan a ti.
6- Ley de la auto aplicación previa: No podrás hacer ni dar a los demás aquello que no eres capaz de hacer ni darte a ti mismo.
7- Ley de la limpieza relacional: Tenemos el deber de hacer limpieza de las relaciones que son ficticias, insanas y que no nos permiten crecer como personas.

30/6/2013

Fundamentos del Feng Shui




El Tao son las conexiones.
El Ying y el Yang: es el equilibrio entre los opuestos.
El Chi es la energia y las percepciones.
Los cinco elementos: son los materiales, las formas y las actividades.
El Ba-Gua: son las direcciones.


El tao constituye un proceso y un principio que vincula al hombre con el universo. los chinos tienen un dicho "todo está de acuerdo con el tao". El tao es el camino, la senda.
Allí donde miremos podremos observar signos de cambio: las estaciones del año, el vecindario, nuestro cuerpo, nuestro estado de animo o nuestras emociones. Por consiguiente nuestro entorno no sólo está vivo e interrelacionado con el espacio físico en el que está ubicado sino que además se halla sometido a constantes cambios.
Yin y Yang: son dos fuerzas primordiales que gobiernan el universo. se trata de dos opuestos que se complementan y juntos constituyen todos los aspectos de la vida y la materia.

Yin: tierra, sombra, oscuridad, es pasivo, etc.
Estar, dormitorio, baño, templos, hospitales, etc.

Yang: cielo, luz, actividad, cálido, duro.
Cocina, escritorio, estadio, discoteca, teatro, oficina, etc.

Pero cuando se juntan son la armonía, que es el tao.

Dependen el uno del otro, sin calor no hay frío, sin nuevo no hay viejo, etc.
El yin existe dentro del yang y viceversa.
Las formas, los materiales y los colores de los objetos que cada uno coloca en su casa hacen que la energía chi sea más yin o más yang.
El chi se encuentra en el cuerpo humano, en las plantas o en las construcciones, pero una parte de él fluye constantemente desde y hacia otras fuentes de energía. La energía chi personal de cada uno siempre está combinada con la energía chi del entorno.
La energía chi que uno recibe del medio ambiente influye sobre el estado de animo, las emociones, la energía física y circunstancialmente sobre la salud. La energía chi se desplaza por el medio ambiente a través del viento, del agua, de la energía solar, de la luz y del sonido.
Algunos sitios dan la sensación de ser radiantes y alegres, otros parecen fríos, húmedos. Todas estas son características del chi de la casa.
El buen fluir del chi en una vivienda mejora el chi de los ocupantes. Por ejemplo, si tres o más puertas se encuentran alineadas una tras otra, expulsarán el chi con mayor facilidad pero si colocamos un carillón de viento estratégicamente colgado moderará el flujo de energía chi.
Por otra parte es preciso cuidarse del chi opresivo y encerrado de un pasillo oscuro y angosto porque puede inhibir las posibilidades de sus moradores de hallar éxito en la vida y en le trabajo. El uso adecuado de luces y espejos despejará simbólicamente el espacio.

Energía chi desfavorable

Algunas situaciones producen tipos indeseables de chi, causan problemas a sus ocupantes y hasta enfermedades físicas o mentales. Por ejemplo, el chi caótico reinante en un armario ropero abarrotado y en desorden se transmite a toda la casa y puede provocar vibraciones negativas en todo el lugar.

• El chi negativo: algunas construcciones y materiales de decoración ejercen un efecto negativo sobre la energía chi: las fibras sintéticas, los materiales para construcción sintéticos, la iluminación artificial y el aire acondicionado. Todas estas cosas suman chi artificial que influye en forma negativa sobre el chi de sus ocupantes.

• Chi estancado: la energía que se desplaza con lentitud y la estancada se originan en los rincones oscuros, en las habitaciones desordenadas y con humedad.

• Chi de flujo rápido: la energía chi que se desplaza con rapidez en línea recta puede desestabilizar el flujo de un edificio entero, por lo que deben evitarse los pasillos largos, los senderos rectos o varios objetos ubicados en línea recta.
La energía chi de flujo rápido dirigida hacia una persona, puede quitarle parte de su propia energía chi, provocando que se sienta insegura o baja presión

28/6/2013

El Enigma de la Reina Hatshepsut


Esta mujer fue hace 3.500 años la persona más poderosa del mundo. Se atrevió a titularse esposa e hija de Dios y gobernó Egipto 20 años, dejando grandiosas obras arquitectónicas.

Las tierras del Nilo emergían un año más después de la inundación, resucitando de nuevo tras la muerte, y los brotes de cereal comenzaban a aparecer en la tierra húmeda. Amanecía un día especial para Hatshepsut, el primero de los cinco del Heb-sed la Fiesta de Jubileo, destinada a celebrar su reinado y renovar sus fuerzas, al igual que el Nilo volvía a crear cada año el mundo.

El quinto día del ritual se disparaban cuatro flechas al aire, una dirigida a cada punto cardinal, Norte, Sur, Este y Oeste, señalando su poder sobre los cuatro confines del país más poderoso, culto y avanzado del momento. Llevaba años preparando este día, vigilando la talla de su obelisco y reconstruyendo el templo de Karnak, que su amado padre Tutmosis I había comenzado a dotar de la riqueza y la belleza que merece el dios Amón. Se hicieron bajo las órdenes de Tutmosis cuatro gigantescos obeliscos con las puntas de oro reflejando el sol. También ella había mandado realizar la Capilla Roja recubierta de, el único metal que merece acercarse al lugar donde se guarda la imagen de dios, con su barca procesional. Thuty, el mejor artista del momento, fue el encargado de esculpir la magnífica barca "revestida de oro, para que ilumine con. sus destellos las Dos Tierras".
La emoción y el fervor místico inundaba su cuerpo de hija de dios, , mientras vestía las ropas rituales; y un cierto cansancio anidaba en un punto de su pecho. Era propio de su segunda naturaleza, la de una mujer de 35 años, abrumada por 15 años en el poder y sorprendida de su propia insólita historia. Porque, a pesar de su falsa barba y de sus cetros propios de faraón, ella era una mujer y como tal se creía imperfecta y secundaria. ¿Qué extraños designios la habían llevado a ocupar un lugar sólo reservado a los hombres?
Sí, es extremadamente inusual que una mujer asuma la función real en el Egipto antiguo. Sobre la persona de Hatshepsut confluyen una serie de circunstancias que hacen posible esa anómala situación, dice José Ramón Pérez Accino, un español profesor de Egiptología en el Birkbeck College de la Universidad de Londres.
El hecho era tan extraño en aquella civilización, que son pocos los casos que se conocen. Entre ellos, los de Nitocris, Sobeknefrure y Cleopatra. De la reina Nitocris no existen rastros arqueológicos, aunque sí figura en la lista de monarcas del Imperio Antiguo. Hay referencias de los historiadores Manetho y Herodoto a su "cutis claro y sus sonrosadas mejillas", y leyendas que la identifican con Rodophis, una cortesana que vivió el cuento de Cenicienta cuando un ave robó su sandalia mientras se estaba bañando y la dejó caer en el regazo rey de Menfis, que buscó hasta encontrar a la poseedora del delicado pie que había calzado la zapatilla. Pero también se la relacionó con una malvada Rhodophis, cuyo espíritu ronda desnudo la piramide de Gizeh, llevando a la perdición a quien se prenda de su belleza. Si tuviera el carácter de la pérfida, puede que fuera cierta la legendaria venganza de Nitocris por la muerte de su marido. Herodoto contaba que sentó a la mesa a los asesinos y mandó inundar la sala donde se disponían a deleitar un banquete. Luego Nitocris suicidó arrojándose a brasas dientes.

Las mujeres reinaron sólo en épocas de crisis

Tanto Nitocris como Sobeknefrure y Cleopatra, ocuparon el poder en Egipto en épocas de crisis y las dos primeras duraron muy poco tiempo (dos y cuatro años respectivamente).
Por otro lado Sobeknefrure, que no se sabe si era hermana o esposa de Amenemhat IV, parece haber sido una monarca discreta y prudente y nunca se colgó la barba de faraón.

Hatshepsut era distinta y, al rememorar su vida aquel primer día de la Fiesta de Jubileo, no podía menos que maravillarse de su propia biografía. Uno de sus recuerdos más vívidos era aquel día en Karnak que, con nueve años y acompañada de su madre Ahmes, del visir Ineni y de los hermanos que nunca llegaron a crecer, vieron llegar a su padre, que volvía victorioso después de un año de guerra. Uno de los jefes del ejército, el almirante Ahmose, describió el paseo del faraón en barco por el Nilo, con el cuerpo del vil príncipe nubio enemigo colgado boca a abajo, atravesado el pecho por una flecha disparada por él mismo.
Tras aquella demostración del poder y el valor de Tutmosis I, la bondadosa nodriza Inet, una auténtica madre para Hatshepsut, se llevó a todos los jovencitos de cabeza rapada a la escuela del templo de Amón, donde los sacerdotes los educaban, junto a otros niños de la corte. Allí, Hatshepsut copiaba y memorizaba doctrinas y era instruida en el culto religioso, lo que completaba las enseñanzas de protocolo, administración y buenos modales seguramente impartidas por su madre Ahmes. Hatshepsut se había enfrentado a la realidad desde niña. A sus 12 años ya habían muerto sus dos hermanos menores y el mayor y heredero del trono. Ella era la única hija viva de Tutmosis I y Ahmes y tenía la desgracia de haber nacido mujer. Por eso, Tutmosis nombró como heredero a un hermanastro de Hatshepsut, el hijo que había tenido con la concubina probablemente de sangre real Mutnofret, y se lo dio a ella por esposo. Debía reinar con el nombre de Tutmosis II y a Hatshepsut le quedaban los títulos de Hija del Rey, Hermana del Rey, Esposa del Rey y Gran Esposa del Rey. "En Egipto no existía el concepto de reina, sino el de gran esposa real, que convivía con el faraón junto a otras esposas reales que no son grandes, y a las que en ocasiones se las llama concubinas"

Coronan rey a su hermanastro Tutmosis II

Los títulos que recibía la adolescente Hatshepsut coincidían con el significado de su nombre: "la más noble de las damas". Y si son realmente biográficos los relieves del templo de Deir-el Bahari que ella mandó después construir, había acudido con su padre -¿como una aprendiza?- a algunos ritos religiosos que se desarrollaban en los templos desperdigados por el Nilo.
La muerte de Tutmosis I hacia el 1483 a. de C. fue el único hecho desgraciado de aquella época. Tutmosis II fue coronado inmediatamente y recibió los nombres de "el Horus Viviente, el Dios Bueno, el Hijo de Ra, el Gran Dios, el Señor del Horizonte, el Rey del Alto y del Bajo Egipto". No todos estaban conformes, las sublevaciones nubias en el sur del país habían sido e iban a ser constantes. El faraón envió sus tropas a reprimir las ansias independentistas, pero, al contrario de su padre, no se puso al frente de ellas. ¿Se lo impidió tal vez una precaria salud? ¿Qué circunstancia impulsaba a Tutmosis II a no actuar como sus predecesores y sucesores?
En esta época, Hatshepsut "parece que fue una mujer de comportamiento modesto y totalmente convencional, aceptó los títulos y dejó que la retrataran prestando el debido apoyo propio de una esposa a su maridó", escribe Joyce Tuldesley en su libro Hijas de Isis. Mientras la figura de Tutmosis II quedaba muy desdibujada, su esposa, fértil como las tierras que baña el Nilo, cumplió pronto su principal obligación de tener hijos. Sólo había un problema: que los dos retoños que nacieron también eran mujeres, Neferure y Meritra-Hatshepsut. De nuevo el sexo femenino aparecía como una maldición en su vida y no puso objeción a que Tutmosis II nombrara su heredero a un pequeñísimo infante también llamado Tutmosis, que era hijo suyo con la concubina Isis. Pero nada sucedió como estaba previsto porque había alguien muy especial en aquella familia: ella.
Al final del segundo año, Hatshepsut empezó a acaparar poder. Ineni lo contó así: "Tutmosís II se dirigió al cielo y se unió con los dioses. Su hijo se erigió en su lugar como rey del Doble País. Reinó sobre el trono de quien lo engendró. Su hermana, la Esposa Divina Hatshepsut, dirigía los asuntos del país de acuerdo con su propia voluntad".

Retratada con ropas de hombre

"Su toma del poder fue tanto un acto de ambición personal como un mecanismo de defensa dinástica.
Para Hatshepsut, ella era el único rey auténtico por derecho de sangre, descendiente directa de Amón. Tutmosis III, en cambio, era sólo un bastardo, a quien la ley sólo podía hacer rey secundario."
El país caía rendido a los pies de alguien que no ocultaba su sexo, pero que se hacía retratar con ropas de hombre y barba de faraón. Y para que todos supieran quién era, adoptó el nombre real de Maatkare. El maat significaba para los egipcios la idea de la estabilidad, la justicia y la verdad. El faraón era precisamente el encargado de velar para que el desorden, en permanente acecho, no destruyera el maat. El faraón, un auténtico dios en la tierra que poseía los principios masculino y femenino en sí mismo, no podía ser otra cosa que un hombre, aunque ninguna ley escrita lo dijera.
Fue excepcional el hecho de que Hatshepsut se autotitulara Maatkare y de que escribiera: "Soy en verdad su hija -la del dios padre Amón-, que le sirve y conoce lo que él ordena". "Las razones hay que buscarlas en el hecho de que Tutmosis I es el iniciador de una nueva tradición dinástica que su hija se ve obligada a continuar tras su muerte y la de su medio hermano y marido. El hecho de que ella desempeñara el cargo sacerdotal de esposa del dios, depositaria de cieta legitimidad religiosa es fundamental.
Algunos de sus coetáneos la odiaban tachándola de ambiciosa, pero también obtuvo apoyos; los sacerdotes del templo le agradecieron que elevara a Amón sobre otros dioses, y en la corte, su incondicional Hapuseneb relevó al anciano INEN. De todos los que la rodeaban, hubo alguien especial. Se llamaba Senenmut y, a pesar de no ser aristócrata, llegó a Superintendente de los Aposentos Privados, Jefe de los Trabajos Reales, Administrador de la Reina, Padre de la Hija Real Neferure y una docena de cargos más
.
Senenmut pudo ser su amante

¿Fue de verdad el compañero en la vida real de una mujer que estaba desposada con dios? Nunca lo sabremos porque habría sido necesario entrar en su alcoba, pero es bastante probable que el favorito fuera su amante. Hatshepsut debía guardar oculta su naturaleza humana, pero Senenmut no era tan discreto, se responsabilizó de la construcción de los monumentos más importantes de Tebas aunque no era arquitecto, fue el tutor de su hija mayor Neferure, se edificó una tumba junto a la de Hatshepsut y tuvo la "osada decisión de decorar el techo con motivos astronómicos, aunque sólo los reyes tenían el derecho de usar la iconografía astral", escribe Begoña del Casal en su libro Hatshepsut, la primogénita del dios Amón.
La situación durante la Fiesta de Jubileo no dejaba de ser chocante. Mientras ella se vestía para ser Confirmada como faraona, tenía presente que el joven Tutmosis III, su sobrino e hijastro, también era el faraón. Y existía una joven, su hija Neferure, que además de prometida de Tutmosis III, podría heredar el trono de ella. Los que tildaban de ambiciosa a Hatshepsut decían que Tutmosis III odiaba a su tía regente. Sin embargo, podría haberla relevado de su puesto cuando ya tenía la edad suficiente para gobernar solo y no lo hizo. "Mi opinión es que Tutmosis III no la vio como rival dice esto sucedió 20 años más tarde. Y además de huellas arquitectónicas indelebles Hatshepsut dejó a las civilizaciones posteriores la idea de que no hay nada imposible, ya que una mujer, hace 3.500 años, pudo llegar a ser dios.

25/6/2013

La Recompensa del Desierto



Hace mucho tiempo había un joven comerciante llamado Kirzai, cuyos negocios lo obligaron a viajar un día al pueblo de Tchigan, situado a doscientos kilómetros de distancia. Por lo común, el habría tomado la ruta que seguía el borde de las montañas, lo que le habría permitido hacer la mayor parte del viaje protegido del sol.
Pero en esta ocasión, Kirzai sufría la presión del tiempo. Era urgente que llegara a Tchigan lo mas pronto posible, de modo que decidió tomar el camino directo a través del desierto de Sry Darya. El desierto de Sry Darya es conocido por la intensidad de su sol y muy pocos se atreven a correr el riesgo de cruzarlo. No obstante, Kirzai dio de beber a su camello, lleno sus alforjas y emprendió el viaje.
Varias horas después de partir empezó a levantarse el viento del desierto. Kirzai refunfuño para sus adentros y apuro el paso del camello. De repente se detuvo, estupefacto. A unos cien metros delante de el se levanto un gigantesco remolino de viento. Kirzai nunca había visto nada semejante. El remolino arrojaba todo en derredor de una extraña luz purpúrea y hasta el color de la arena había cambiado. Kirzai titubeó. ¿Debía hacer un largo rodeo a fin de evitar esa extraña aparición o debía seguir siempre derecho? Kirzai tenia mucha prisa, sentía que no disponía de tiempo para tomar el camino más lento, de modo que agachó la cabeza, encorvó los hombros y avanzó.
Para su sorpresa, en el momento en que penetró en la tormenta todo se volvió mucho más calmo. El viento no azotaba ya con tanta fuerza contra su cara. Se sintió contento de haber tomado la decisión correcta. Pero de pronto se vio obligado a detenerse otra vez. Un poco más adelante, un hombre yacía estirado sobre el suelo junto a su camello acuclillado. Kirzai desmonto de inmediato para ver que pasaba. La cabeza del hombre estaba envuelta en una chalina, pero Kirzai vio que era viejo. El hombre abrió los ojos, miró con atención a Kirzai durante un instante y después habló con un susurro ronco.
-¿Eres .... tú? Kirzai rió y sacudió la cabeza. -¿Qué? ¡No me digas que sabes quien soy! ¿Mi fama se ha extendido hasta el desierto de Sry Darya? Pero tu anciano, ¿quién eres? El hombre no dijo nada. -De todos modos -continuó Kirzai- , Tú no estas bien. ¿Adonde vas? -A Givah -suspiró el viejo-, pero no tengo más agua.
Kirzai reflexionó. Sin duda podía compartir un poco de su agua con el anciano, pero si lo hacia se arriesgaba a quedarse sin agua él mismo. Sin embargo, no podía dejarlo así. No se puede dejar morir a un hombre sin echar una mirada atrás. "Al diablo con mis planes -pensó Kirzai- , sólo necesito encontrar mi camino hasta el sendero que corre a lo largo de las montañas, en caso de necesitar más agua. ¡Una vida humana vale mucho más que un compromiso de negocios!" Ayudó al viejo a tomar un poco de agua, llenó una de sus cantimploras y después lo ayudó a montar su camello.
-Sigue derecho por ese camino -le recomendó mientras apuntaba con el dedo- y en dos horas estarás en Givah. El anciano hizo una señal de agradecimiento con las manos y antes de irse miró un largo rato a Kirzai y pronunció estas extrañas palabras: -Algún día el desierto te recompensará. Entonces acicateo a su camello en la dirección que Kirzai le había indicado. Kirzai continuó su viaje. La oportunidad que lo esperaba en Tchigan sin duda estaba perdida, pero se sentía en paz consigo mismo.
Paso el tiempo. Treinta años después, los negocios llevan a viajar a Kirzai de continuo de una parte a otra entre Givah y Tchigan. No se había hecho rico, pero lo que ganaba era suficiente para proporcionar una buena vida a su familia. Kirzai no pedía mas que eso.
Un día, mientras vendía cueros en la plaza del mercado de Tchigan, se enteró de que su hijo estaba enfermo de gravedad. Era urgente que fuera a verlo de inmediato. Kirzai no vacilo. Recordó el atajo a través del desierto que había tomado treinta años atrás. Dio agua a su camello, llenó sus cantimploras y partió.
A lo largo del camino libró una batalla contra el tiempo, azuzando sin cesar a su camello. No se detuvo ni disminuyo la marcha mientras bebía agua, y por esas razón ocurrió el accidente. La cantimplora se le cayo de pronto de las manos y antes que pudiera bajarse para recuperarla, el agua desapareció en la arena. Kirzai profirió una maldición. Con una sola cantimplora llena era imposible cruzar el desierto. Pero al pensar en su hijo, el viejo se obligo a seguir adelante.
-¡Tengo que hacerlo! ¡Lo haré!
El sol del desierto de Sry Darya es despiadado. Le importa poco por qué o para qué fines un hombre trata de desafiar sus rayos, arde inexorablemente siempre con la misma fuerza e intensidad. Kirzai pronto comprendió que había cometido un gran error. Se le resecó la lengua y la piel le quemaba. La única cantimplora restante ya estaba vacía. Y ahora, para su desazón, vio que empezaba una tormenta de arena. Kirzai se envolvió la cabeza con su chalina, cerro los ojos y dejo que el camello lo llevara adelante a donde fuera. Ya no era conciente de nada. Un gigantesco remolino de viento se levantó frente a él. Despedía una suave luz purpúrea, pero Kirzai seguía inconsciente y no vio nada. Su camello entró en el remolino de viento, avanzó unos pocos pasos y entonces, en forma abrupta, se sentó. Kirzai cayo al suelo. "Estoy terminado -pensó- ¡Mi hijo nunca volverá a verme!"
De repente, sin embargo, dio un grito de alegría. Un hombre montado en un camello avanzaba hacia él. Pero cuanto más se acercaba el hombre, tanto más la alegría de Kirzai se convertía en estupefacción. Este hombre que ahora desmontaba de su camello .... ¡Kirzai lo conocía! Reconoció su propio rostro juvenil, sus ropas .... ¡y hasta el camello que montaba! Un camello que el mismo había comprado por dos valiosos jarrones muchos años antes.
Kirzai estaba seguro: ¡ el joven que venia a ayudarlo era él mismo ! ¡ Era el mismo Kirzai tal como era treinta años antes !
-¿Eres .... tú? -balbuceo Kirzai con un susurro ronco. El joven lo miro y rió. -¿Qué? ¡No me digas que sabes quien soy! ¿Mi fama se ha extendido hasta el desierto de Sry Darya? Pero tú, anciano, ¿quién eres? Kirzai no contestó. No sabia que hacer. ¿Debía decirle al joven quien era, o no decir nada? Mientras tanto el joven continuo: -De todos modos, tú no estas bien. ¿Adonde vas?
-A Givah -respondió Kirzai-. Pero no tengo mas agua.
Kirzai vio que el joven reflexionaba en silencio acerca de la situación y supo con exactitud lo que pasaba por su mente: ¿debía ayudar a Kirzai o continuar para atender sus propios asuntos? Pero Kirzai también supo cual seria la decisión y sonrió al observar que el joven le ofrecía un trago de agua. Después, el joven le lleno la cantimplora vacía, lo ayudo a montar su camello y apunto con un dedo.
-Sigue derecho por ese camino y en dos horas estarás en Givah.
El viejo Kirzai miro un largo rato al joven que alguna vez había sido él mismo y le hizo una señal de agradecimiento. Hubiera deseado hablar con él de muchas cosas, pero solo logro encontrar estas palabras: -Algún día el desierto te recompensará. Y entonces partió de prisa hacia Givah, donde lo esperaba su hijo. Kirzai llego a ser un hombre sabio, respetado por todos. Y cuando contaba este extraño cuento, todos los que lo escuchaban le creían. Desde aquellos tiempos, el desierto de Sry Darya ha sido conocido con el nombre de Samavstrecha, que quiere decir:
El desierto donde Uno se encuentra a Sí Mismo.

El Alfabeto Angélico



Según la antigua tradición judía, el hebreo es el lenguaje más comúnmente usado por los ángeles para comunicarse con los seres humanos y de acuerdo a las investigaciones realizadas, no solo los ángeles sino Dios mismo usaron este idioma. Se dice que debido a la explosión de lenguajes, los ángeles, que son los emisarios de Dios en la Tierra, desarrollaron la habilidad de hablar múltiples idiomas y se dice que Gabriel, Metratón y Zagzaguel pueden hablar setenta idiomas.
La tradición cabalística, enseña que los ángeles tienen su propio idioma el cual aunque muy parecido al hebreo, tiene sus características especiales. El alfabeto angelical no tiene vocales, las cuales son identificadas por ciertas puntuaciones debajo de las letras angelical, es decir que las puntas de cada letra terminan en pequeños círculos. Nadie puede explicar por que terminan así, pero se cree que los círculos se utilizan para contener la inmensa energía angelical de la cual están impregnadas las letras.

Existen varias versiones del Alfabeto Angelical y se conocen como el Alfabeto Tebano, el Alfabeto Angelical o Celestial, el Alfabeto Malachim, también conocido como escritura Angelical o Escritura Real y el Alfabeto del pasaje de las Aguas.
Para poder comparar el alfabeto hebreo con los angelicales es preciso recordar que el hebreo se escribe de derecha a izquierda y es por eso que las tres versiones del alfabeto angelical debes ser leídas de derecha a izquierda también.

Importancia de las Puertas y Ventanas en el Arte del Feng Shui

Puertas y Ventanas enfrentadas

Según el Feng Shui las puertas se son verdaderas entradas de energía, por lo que si tenemos una puerta y una ventana enfrentadas la energía se dispersa. Hay que evitar que puertas y ventanas estén enfrentadas para que la energía fluya correctamente.

¿Por qué puede ser negativa una puerta enfrentada a otra puerta o a una ventana?
¿Qué clase de energía circula entre ellas? ¿Cómo puede afectarnos?
No se trata de que una energía misteriosa circula por la casa entre las puertas y las ventanas.
El Chi depende de nuestras percepciones: una viga emana "chi negativo" cuando hay alguien debajo que la percibe como amenaza.
Cierta vez visitamos un departamento pequeño, en un piso alto, con grandes puertas ventana enfrentadas a la puerta de entrada, que conducían a un jardín terraza con vista muy amplia, ya que no tenía edificios altos cercanos. Era un día de primavera, los ventanales estaban abiertos y apenas entramos al departamento, nuestros pasos nos condujeron casi sin darnos cuenta a la terraza, es decir, afuera. La dueña del departamento era una joven que, aunque estaba feliz por haber adquirido "casa propia", tenía la sensación de que "no iba a quedarse mucho tiempo allí". Un hermoso ejemplo de la relación persona espacio y de "Chi rápido".
Nuestra percepción era fuertemente atraída por el exterior, mientras que el interior, que era pobre en colores y atractivos, quedaba "desvitalizado". Solución: fortalecer el espacio interior y crear algunas barreras visuales (con cortinas y plantas) frente a las ventanas. No hicieron falta ni cristales facetados ni campanas tubulares. Ella todavía vive allí, le va muy bien y está muy contenta con su casa.
El Chi negativo o "Sha"
En primer lugar circulan infrarrojos (calor), ya que puertas y ventanas siempre son los puntos débiles del cerramiento a nivel térmico (esto se puede ver con termografía).
En segundo lugar circula una corriente iónica (como podemos ver en el artículo de "Las Fuentes" en el aire hay iones negativos y positivos).Lo mismo ocurre con la circulación de la tensión eléctrica, sobre todo de los vidrios que crea un flujo eléctrico, medible con un ionómetro o un galvanómetro sensible.
Y en tercer lugar corrientes de aire, en respuesta a las diferencias de presión interior - exterior, pues no existen puertas ni ventanas absolutamente herméticas (anemómetro, barómetro). Además podríamos considerar el trazado invisible, pero real, de los recorridos potenciales de personas y cosas, circulación que todo arquitecto considera necesaria para entrar y salir, como una fuente de energía potencial (latente), que se manifiesta cuando entramos por la puerta, o abrimos una ventana. Todo esto, obviamente, puede ser percibido como una amenaza por un durmiente, si se sitúa bajo una ventana.
TODO lo que lean acerca de la circulación del Chi se puede llevar a términos simples, relacionados con la percepción y la atención. No hace falta un sexto sentido para percibir al Chi, hagan la prueba.

24/6/2013

Chamanes... Ciencia y Amanecer Transpersonal


"El que sabe no habla,
el que habla no sabe"
Lao Tse

Una Importantísima Advertencia
¿Cómo pudo Lao afirmar esto y después escribir un libro?...
Lo que seguramente nos quería advertir este sabio es que el lenguaje solo puede enfocar una parte de la verdad cada vez y por lo tanto toda afirmación es parcial e inadecuada para trasmitir la verdad. Cuando miramos una montaña desde la base solo podemos ver uno de sus lados, resultando que para ver el otro lado tendremos que mudarnos a un punto desde el que éste sea visible, pero jamás veremos los dos a la vez. Con la palabra; la maravillosa y tramposa palabra, ocurre lo mismo, es hija y madre de la razón y al ser como ella habitante del mundo de la dualidad, solo puede mostrar dividiendo, acotando y etiquetando; transformando así realidades vivas y complejas en conceptos muertos, (como lo comprobaría el hambriento que tratara de alimentarse de la palabra "pan"). Sin embargo, por otro lado la palabra nos permite entre otras muchas cosas, desarrollar nuestra mente y trazar mapas irremplazables para navegar por la realidad.
Por eso, tal como nos muestra el bueno de Lao, debemos ser concientes de las limitaciones del lenguaje para a continuación valernos de él todo lo que sea necesario, pero evitando siempre confundir la realidad con nuestros conceptos de la realidad. Dicho esto y recalcando a riesgo de ser redundantes que todas las afirmaciones, empezando
por las que se harán en este libro, son relativas y matizables, expondremos a continuación algunas ideas para contextualizar la psicología transpersonal.

De los albores al racionalismo
Cuando en la prehistoria los seres humanos luchábamos por la supervivencia en África o en Java, adjudicábamos todo lo relacionado con la salud y la enfermedad a factores sobrenaturales, y eran los dioses, los espíritus o los antepasados muertos los que nos salvaban o condenaban, generalmente en función de lo mas o menos "aplacados" que se sintieran tras las ofrendas, que iban desde un simple conjuro hasta sacrificios humanos. Paralelamente, y gracias a la benevolencia de estos poderes accedíamos a plantas y otros medios curativos que nos eran "regalados" por ellos, remarcando de este modo
nuestra dependencia de esos poderes sobrenaturales. Así vista la realidad, todo el poder de sancionar sobre lo correcto y lo erróneo en medicina recaía sobre la autoridad religiosa, (chamanes al principio, iglesias mas tarde) que siempre atentos vigilaban con recelo cualquier desarrollo o evolución que pudiera cuestionar el dogma. Este estado de cosas duró en occidente desde los albores citados hasta la edad media con periodos muy concretos de honrosa excepción, como la Grecia clásica o el Islam de ciertos momentos históricos cuando obedecía la máxima de cultivar el conocimiento por
encima del prejuicio. Faltaba entonces mucho para que la Psicología pudiera ser aceptada en occidente como una disciplina independiente, ya que todo su ámbito era "ocupado" por un fundamentalismo que obteniendo su fuerza de la legítima necesidad religiosa del hombre, (en el sentido de re-ligio, es decir re-ligar al hombre con el Universo) aprovechaba para erigirse como representante exclusivo de Dios en la tierra y reprimir todo disenso. Sin embargo esto cambió cuando ante el cisma de la iglesia cristiana que supuso la reforma, la infalibilidad del dogma y la legitimidad divina de la iglesia fueron cuestionadas efectivamente por primera vez, provocando en la Europa medieval una grave crisis de referentes culturales. Tras una natural confusión inicial, se generó en aquella sociedad ese estado de "menor
condicionamiento mental" que parece ser el requisito necesario para permitir y estimular el despertar del siguiente escalón en la evolución mental y que en este caso fue el nivel de la racionalidad. Al periodo que este acontecimiento inaugura lo denominaremos por comodidad, etapa racionalista. Esta nueva libertad para razonar que la sociedad se adjudicaba a sí misma fue especialmente aprovechada por las ciencias naturales (en adelante modelo y paradigma de todo
lo científico) para crecer y desarrollarse, siendo el redescubrimiento de Hipócrates la base del surgimiento de la medicina moderna tal como la conocemos ahora, a pesar de lo diferente que pueda aparecer hoy, enriquecida por un lado por la investigación y la técnica, y empobrecida por otro a causa de lo que daremos en llamar "reduccionismo
alopático", fenómeno producido solo en parte por el "pensamiento único" instaurado por la propaganda exitosa de la industria farmacéutica y sus "lobbys". La ciencia, que había logrado grandes avances antes de la edad oscura que significo el pensamiento único impuesto por las instituciones religiosas durante el medioevo, se sirvió de las traducciones de los clásicos griegos que, tras haberse conservado en idioma árabe, fueron volcados nuevamente a lenguas europeas por los traductores de la escuela medieval andaluza, que existió como fruto de un espacio donde gracias a la
convivencia pacífica de tres religiones, Judía, Cristiana y Mahometana, hubo un resquicio de pensamiento no-hegemónico que permitió la tolerancia de la diversidad y el florecimiento de las ideas El acceso a estos documentos sumados a otros aportes, por ejemplo las doctrinas esotéricas (astrología, alquimia, etc.) que habían resistido la persecución religiosa "ocultas" en círculos muy minoritarios, ( de ahí el apelativo de "ciencias ocultas") permitió a los pensadores europeos de aquella época impulsar el desarrollo de una ciencia que llegaría con el tiempo a ser la ciencia que conocemos hoy.

Hegemonía del "Cientificismo"
A partir de ese momento el imperio de las iglesias y en general, la explicación de todo a partir de lo sobrenatural pierde su hegemonía absoluta y empieza a compartir el poder ideológico con el que estaría destinado a ser el nuevo polo hegemónico; el pensamiento "cientificista", ( no confundir con "científico" ). Este pensamiento, que obtiene su fuerza del formidable éxito que estaba teniendo la ciencia a la hora de transformar el mundo material, se ve a sí mismo como el guardián de la "pureza científica" ante la irracionalidad humana, pero como sucede a menudo en estos casos, tras tan pretenciosa misión se esconde un pensamiento tan reduccionista y dogmático como aquel al que busca oponerse, siendo en ese sentido reflejo pendular del absolutismo religioso y que viene a decir algo así como: "si no se puede ver, ni
medir...no existe!" mientras que una postura verdaderamente científica diría "si no se puede ver, ni medir....carecemos de datos para afirmar que exista o que no exista" (de hecho la historia de la ciencia esta jalonada por la aparición de objetos de estudio que hasta ese momento no podían ni verse ni medirse, como los microorganismos, las ondas de radio, etc.) Si bien este fundamentalismo materialista alcanza su apogeo con Marx y su "materialismo científico", su influencia hegemónica condiciona el desarrollo del pensamiento occidental durante décadas, y es justamente durante este ciclo cuando la medicina se reconfigura, abandonando los postulados holísticos de Hipócrates que afirmaba cosas
tales como "que tu alimento sea tu única medicina y que tu medicina sea tu único alimento" o "antes de tratar a un enfermo pregúntale si esta dispuesto en el futuro a evitar las causas que provocaron su mal, en caso de que la respuesta sea negativa abstente de ayudarlo". Estas afirmaciones que como todas son relativas y matizables muestran una tendencia a ver al enfermo y su contexto como una totalidad, mientras que la medicina occidental dio un giro de 180 grados a esta línea para llegar a través de análisis cada vez mas parciales (en el sentido de ver solo la parte) a la hiperespecialización médica actual, que en los hechos, parece considerar mas "científico" el trabajar solo con el cuerpo físico, y mas aun solo con un sistema por vez (cardiaco, endocrino, etc.), y mas "científicamente razonable" priorizando las "armas tecnológicas de última generación" (fármacos sintéticos, cirugía, radioactividad etc.), mientras que se ignoran los principios hipocráticos que se abanderaron y se subestiman también las numerosas evidencias sobre la nocividad y toxicidad de los tratamientos químico-sintéticos, radiológicos. etc. respecto de los tratamientos naturales. Es dentro de esta medicina, (cientificista, además de mas o menos científica) y mas específicamente dentro de la rama que abarca las llamadas enfermedades mentales, la psiquiatría, donde el conocimiento de lo psicológico empezó a verse como algo digno de ser considerado, y hasta se le adjudico un cierto valor práctico como recurso clínico para el tratamiento de problemas mentales.

El reconocimiento de la Psicología
En este nuevo status de la Psicología tuvo mucho que ver el psicoanálisis, que en la primera parte del siglo xx se desgajo de una psiquiatría que se limitaba por entonces a etiquetar síntomas, clasificar delirios y crear categorías y subcategorías gnoseológicas de complejos nombres, mientras que sus tratamientos eran a menudo mas polémicos que eficaces (chaleco de fuerza, sedación química, electroshock, lobotomía, shock insulínico, etc.) Al buscar y encontrar la escuela psicoanalítica respuestas y recursos clínicos dentro de la psicología humana, excede el marco estrecho de la psiquiatría de su tiempo e incorpora definitivamente, aunque no sin grandes resistencias, la consideración de los
niveles psicológicos de la realidad humana al cuerpo doctrinal de la ideología científica, arañando desde entonces un espacio de desdeñosa aceptación para la psicología dentro del "dogma" cientificista. Desde el cisma que significó la reforma, hasta hoy, los dos pensamientos hegemónicos, el religioso y el cientificista, han mantenido una verdadera guerra, a veces violenta, (persecución de Giordano Bruno, Galileo, etc.) a veces muy tensa (permanente conflicto
entre creacionistas y evolucionistas en el sur de EE.UU., etc.) pero siempre y como mínimo una guerra fría . Esta situación había hecho muy difícil la existencia de pensamientos no-alineados y en este sentido es también meritorio el papel del psicoanálisis, porque por un lado obligó al cientificismo a expandir su tolerancia ante la existencia de entidades abstractas en los modelos teóricos, (por ejemplo el inconsciente, el superyó, etc.,) al tiempo que también obligo a las instituciones religiosas tradicionales a compartir el espacio de las "creencias populares" con un incómodo vecino que ofrecía explicaciones alternativas sobre la realidad interior del hombre, terreno este que hasta ese momento había sido espacio exclusivo de las religiones. Vemos entonces en esta retrospectiva como para trascender el modelo hegemónico que situaba al hombre dentro de un dogma religioso, el pensamiento occidental debió comenzar en el análisis de las cosas, y solo después, tras comprobar el éxito de su aventura independiente, pudo repensar al hombre desde su reconquistado espacio de libertad intelectual, pero esto fue a su vez un escalón que le conduciría aun mas allá,
hasta una nueva concepción del hombre en el universo, y ya mas recientemente, en los albores del tercer milenio, a la identidad entre el universo y el hombre.

El fin de las hegemonías
Tenemos ahora que volver a recordar a Lao Tse, que también afirmba que el que dice la verdad parece tartamudo, y eso es exactamente lo que parecemos al afirmar que si bien el análisis del hombre sobre su condición vuelve aquí al punto inicial, no vuelve en realidad al punto inicial.....Esto es así porque en cierto sentido volvemos a estar donde empezamos, es decir viendo al hombre como parte de un orden universal respecto del cual no tiene existencia independiente, por lo cual sería engañoso y hasta peligroso considerarlo separadamente, que es exactamente lo que nos advertía el pensamiento religioso tradicional, pero nuestro movimiento no ha sido circular sino que hemos dibujado una espiral ascendente, por lo que no estamos donde empezamos sino que hemos dado un salto cualitativo y la situación siendo muy similar, es totalmente distinta, (Cuanta razón tenia Lao!).
Esta vez ya no hay poderes terrenales que nos tutelen y se ocupen "policialmente" de evitar que nuestra alma se extravíe eternamente. Esta vez podemos reflexionar juntos sobre la Verdad , sea esta la que sea y este donde este, siguiendo las evidencias y explorando las intuiciones sin tribunales inquisidores, ni religiosos ni cientificistas, pues tampoco estamos obligados ya a aceptar crueles experimentos (como medir el tiempo que tarda en "dar su vista por la ciencia" un conejito al que, inmovilizado en un cepo se le aplican químicos sobre los ojos para medir el factor de irritabilidad de un cosmético por ejemplo) o temer ser descalificados como "anticientíficos" si reivindicamos la
compasión como un elemento insoslayable en los niveles éticos y deontológicos de la ciencia. Soplan vientos de cambio...y esto sucede por muchas razones, entre las que destacaremos el hecho de que todo funciona por ciclos, y así como el dogmatismo religioso perduro hasta que se resquebrajo y dividió por la esclerotización de sus estructuras
tras su larguísimo reinado, el fundamentalismo racionalista tuvo su apogeo y ahora presenciamos su decadencia, motivada en gran medida por el desastre ecológico que la ciencia materialista esta provocando en nuestra madre tierra, como por el equivalente desastre que en la salud humana están provocando el uso indiscriminado de productos químico-sintéticos usados como medicinas, como aditivos en los alimentos, como agroquímicos etc., y siempre como consecuencia de una visión miope que solo considera válido lo inmediatamente verificable, mientras se niega a aceptar el principio
de la interconexión universal de los procesos, al punto que hasta hace poco calificaba de anticientífico a quien relacionaba por ejemplo alimentación y cáncer o que aún hoy descalifica a quien denuncia la relación entre la ingesta masiva de medicamentos sintéticos y el aumento de las probabilidades de aparición del cáncer.
Esta evidencia pública de los daños que acarrea el reduccionismo cientificista junto con su desvergonzada ceguera ante la crítica, aceleran el fin de la dictadura del fundamentalismo racionalista, lo que deja a aquellos que no se conforman ya con ninguna fe ciega, ante un vacío de esquemas orientadores que si bien en un principio puede ser vivido como angustiosa desorientación, muestra pronto su verdadera naturaleza de "vacío de condicionamientos" indispensable para permitir el surgimiento natural del siguiente nivel de conciencia, que de hecho comienza ya a insinuarse tenuemente. Los primeros y débiles destellos de esta conciencia, en cuanto experiencia colectiva, fueron llamados por sus mentores con muchos nombres, (New Age, Era de Acuario, etc.) que son meros nombres pero que en todo caso señalan el incipiente despertar de potencialidades mentales superiores (en el sentido de que abarcan plenamente las facultades anteriores mientras comprenden cualidades y desarrollos nuevos) que significan el siguiente peldaño en la escala del desarrollo evolutivo de la mente y que, (paradójica-mente una vez mas) a medida que van insinuándose se muestran menos
"solamente mentales" y cada vez mas "integrales" en el sentido de integrar en una experiencia de Conciencia cada vez mas pura, aspectos de Intuición, Compasión, clarividencia, paz interior que es a la vez alegría y profunda confianza, etc.. Este estado evolutivo de la mente que la humanidad comienza ya a compartir contiene los primeros destellos de un desarrollo interior que siempre ha estado al alcance de quien lo buscara seriamente y que intenta aflorar como evolución de la conciencia individual y colectiva con la misma determinación y fuerza natural que impulsa al rosal
a florecer apenas las condiciones son minimamente favorables. Pero donde queda dentro de este análisis la cuestión de la medicina, la salud y la enfermedad?....y como se relaciona esto con la psicología transpersonal?...
Para aclararlo permítasenos volver momentáneamente al comienzo de nuestro análisis y hacer una pequeña recapitulación.

Otra vuelta de tuerca: profundizandola cuestión de la salud y la enfermedad
Vimos que en un principio la enfermedad era vista como la consecuencia de un "mal" producido por algún espíritu maligno, o la venganza de un antepasado que se consideraba inapropiadamente honrado, o el castigo por algún tabú roto, o cualquier incidente que se tradujera en que una "fuerza maligna" atacara al paciente. La cura por tanto debía provenir del favor de los "poderes buenos", que debidamente invocados y complacidos por el chaman a través de ofrendas y sacrificios rituales (animales, frutas, fuegos, etc.) libraban al paciente de su mal. Durante o paralelamente a este proceso, el chaman aplicaba tratamientos fitoterapéuticos junto con toda la batería naturopática que conociera, aunque esto siempre era considerado secundario respecto del ritual invocatorio y muchas veces estaba plenamente integrado en la ceremonia mágica que era considerada la parte mas importante. Cuando tras la breve primavera del período clásico (que ya había superado estos enfoques) volvió a Europa el invierno del oscurantismo, todo esto empeoró. A partir de entonces todo intento de influir sobre la salud humana por cualquier medio que no fuera la oración u otro método estrictamente religioso era calificado de brujería, con todos los riesgos que eso implicaba para el sanador.
De hecho, un altísimo porcentaje de los condenados a la hoguera lo eran por haber elaborado "pociones demoníacas" (en realidad decocciones de hierbas con fines medicinales) y habérselas administrado a otros o haberla consumido el mismo.
Por aquel tiempo la única figura "sanitaria" admitida era la del cirujano, ( rol que también existió siempre en las comunidades primitivas) que era aquel que sacaba muelas, cortaba miembros inutilizados por heridas de guerra, extraía flechas y a menudo cortaba pelos y barbas además de otros extras. Podemos decir entonces que tanto la enfermedad como la cura estaban "fuera" del paciente y la ayuda debía venir de un "invocador autorizado", la psicología no existía
como tal y los desórdenes psicológicos recibían el mismo "tratamiento" que los físicos. Con el advenimiento de la revolución científica el enfoque de la enfermedad varió notablemente y apareció la figura del médico cirujano, personaje que como continuador de un linaje dominaba y ejecutaba todas las tareas anteriormente enumeradas,
aunque ahora también administraba tratamientos médicos.
Estos tratamientos se orientaron al principio de acuerdo a las tradiciones naturopáticas y a las doctrinas esotéricas que en cada región habían sobrevivido a la "caza de brujas", gradualmente mezcladas con los conocimientos médicos contenidos en los clásicos que ya re-traducidos iban reapareciendo en escena.
En la medida que la ciencia fue mostrando su tremendo poder transformador sobre el mundo material y su prestigio fue en aumento, la medicina fue conformándose mas de acuerdo a su modelo. Este proceso no afectó solo a la medicina sino que abarco todos los aspectos del pensamiento de la época, al punto que las masas europeas, en proceso gradual de
alfabetización, fueron desarrollando una nueva fe supersticiosa e irracional respecto a que la ciencia traería la felicidad y el paraíso a la tierra, y que el dolor , la enfermedad y hasta la muerte, serían definitivamente derrotadas por la ciencia, mientras que los humanos viviríamos en un mundo de abundancia donde (según se creería mas tarde) hasta el trabajo mas sencillo sería hecho por robots.
A pesar de los numerosos cambios que esta nueva perspectiva implicó, se mantuvieron "curiosamente" vigentes algunos importantes esquemas; por ejemplo, durante este período, la salud y la enfermedad dejaron de ser vistas como el resultado de una lucha dada en una dimensión sobrenatural oculta e incomprensible para los no iniciados, entre un mal (la enfermedad) y los poderes del bien gracias a los buenos oficios de un hábil y sabio invocador (el chaman o sacerdote), para pasar a ser vistas como una lucha dada en una dimensión química oculta e incomprensible para los no
iniciados, entre un mal (la enfermedad) y los poderes del bien (la ciencia) gracias a los buenos oficios de un hábil y sabio conocedor y administrador de esos poderes (el médico) Las similitudes tampoco terminan aquí: si en el medioevo católico se recurría al sacerdote de la fe y tras confesar los males este "ponía" una oblea blanca en la boca
del paciente (hostia) que le erradicaría todo mal , en la medicina del siglo xx se recurre al sacerdote de la ciencia, el médico, que vestido con "sotana" blanca en vez de negra, tras escuchar la confesión de los males "pone" una oblea blanca (pastilla) en la boca del paciente que también le erradicará todo mal.
Tras dejar sentado que señalamos todo esto sin ánimo ofensivo, y con el solo propósito de mostrar similitudes que podrían bien ser solo casuales (si las casualidades existen), señalaremos aún otra similitud entre estos dos enfoques, y que es a nuestros ojos el núcleo de la cuestión. En ambos modelos las elecciones sobre asuntos que hacen a la propia vida o muerte, al logro del propio bienestar o incluso a la perspectiva de tener que padecer en vida la agónica y dolorosa disolución del cuerpo físico, estaban y están en manos de terceros a los que ha de entregárseles el propio destino con fe y sin cuestionamientos, ya que cualquier sugerencia sobre discutir caminos alternativos a los
"procedimientos oficiales" suele ser recibida por el ministro (de la ciencia o la religión) con una actitud que va desde un paternalismo comprensivo aunque disuasorio, a un abierto fastidio ante el "ignorante" que no sabe mantenerse en su sitio y que con sus irrespetuosos cuestionamientos esta poniendo en peligro la "eficacia misma del
proceso." Esta conducta, que se justifica por el hecho objetivo de que la fe es un factor curativo, además de estimular como señalábamos en el terapeuta una actitud paternalista, fomenta en el paciente una actitud pasiva, irresponsable e ignorante, impide la exploración de alternativas, y bloquea la evolución positiva de la situación de muchos
modos diferentes.

El reduccionismo Psicologista
Si la enfermedad primero era situada en lo sobrenatural y después en el cuerpo, que hay de la mente?...ya que si queremos situar la enfermedad en alguna parte de forma exclusiva, la mente es, como mínimo tan buen candidato como el cuerpo y lo sobrenatural. A partir del psicoanálisis la psicología conoció un extraordinario desarrollo a través de
variadas escuelas, algunas de las cuales, desgraciadamente demasiado lastradas de cientificismo, lograron desarrollar reflejos y condicionamientos útiles, (además de maltratar legiones de animales en experimentos a menudo poco compasivos ), mientras otras evolucionaron superando condicionamientos hasta elaborar aportes de mayor calado. Como consecuencia de este desarrollo general aparecieron análisis que detectaron y cartografiaron zonas de conflicto psíquico que generaban síntomas de descompensación mental, (cosa que ya había observado la psiquiatría y desarrollado el psicoanálisis clásico,) pero que yendo mas allá observaron como los conflictos psíquicos propiciaban y hasta generaban en casos concretos, enfermedades "clásicas" ( cáncer, asma, úlcera, etc.). Estos desarrollos, además de enriquecer a la psicología y a la medicina en general (creación de la especialidad en medicina psicosomática, etc.) dieron lugar en algunos círculos restringidos, generalmente de formación psicoanalítica o gestáltica, a la aparición de un fundamentalismo psicologista según el cual todos los desarreglos y enfermedades humanas tendrían su raíz en complejos y traumas que actúan desde lo inconsciente y la única cura posible vendría a través de la psicoterapia.
Este reduccionismo siempre fue marginal ya que estaba oculto por la mucha mayor popularidad del reduccionismo materialista en plena era del cientificismo.
Pero...porque surgen y cosechan adeptos estos reduccionismos?...
Por muchas razones, pero fundamentalmente porque en parte tienen razón.
Señalábamos al principio que el razonamiento especulativo solo puede enfocar una parte de la realidad por vez, y así por ejemplo, cuando los psicologistas señalan que un determinado trauma genera una determinada enfermedad pueden, en algún caso específico, estar tan cerca de la verdad como se puede estar cuando se hace una afirmación de ese tipo en la que solo se consideran unos factores en detrimento de otros...Sin embargo, estrictamente hablando no existen enfermedades sino enfermos, cada caso es único y en el intervienen infinitos factores que abarcan aspectos físicos,
psíquicos, espirituales y energéticos, (por solo nombrar algunos} y en cada caso en proporciones únicas.

La salud para la Psicología de la Unidad
Consideramos por lo tanto, y ya estamos hablando específicamente de psicología transpersonal, que si bien es natural privilegiar unos aspectos sobre otros cuando se hace un análisis, es reduccionista el pretender negar la naturaleza parcial de tal análisis, y desde ese punto de vista todas las ópticas tienen algo que aportar en mayor
o menor medida y todas yerran cuando pretenden tener "la exclusiva" aunque lo pretendan implícitamente. Llegamos así a dos conceptos importantes en psicología de la unidad, que son el concepto de ignorancia, a la que definiremos como "tomar la parte por el todo" y que será crucial en nuestro modo de aproximación a la verdad, y el concepto de complementariedad , según el cual todos los análisis no prejuiciosos de la realidad tienden a ser complementarios, aunque aparenten ser mutuamente excluyentes. Para nosotros entonces, la enfermedad no esta ni dentro ni fuera, ni en el cuerpo ni en la mente ni en ningún lugar ya que, al igual que la oscuridad es la falta de luz y no tiene existencia propia mas que como concepto, la enfermedad es la falta de plenitud vital (salud), y esa plenitud es afectada por infinidad de factores, pero todos forman parte de un proceso natural por el cual la naturaleza otorga a sus organismos la vitalidad y al mismo tiempo los pone a prueba por medio de agentes infecciosos, traumas físicos o psíquicos y otros medios agresivos cuyo fin específico es degradar la vida, y cuando esta llega a determinado nivel de debilidad transformarla en materia nutricia que sea a su vez sustrato de nueva vida .
Mantener esta vitalidad a través del deterioro natural que implica la vida en el plano material requiere de la consideración de múltiples factores y sobre todo de su armonización, proceso que solo será posible optimizar si el paciente asume el protagonismo de su propia existencia, y deja de esperar soluciones mágicas provenientes del
"poder oculto de los otros." En este sentido proponemos un modelo de relación hombre-medicina (médico-paciente)
radicalmente distinta al actual y que ilustraremos con una imagen: Cuando en el pasado un soberano debía resolver algún problema importante para su reino convocaba a sus consejeros, generalmente hombres de gran sabiduría y experiencia
que dominaban áreas diferentes pero complementarias entre si (geográfica, histórica, militar, política, etc.) para dar así al soberano una imagen lo mas completa posible de la situación a la vez que un espectro amplio de alternativas para la acción y sus posibles consecuencias. Lo que se esperaba de un buen gobernante era que escuchara atentamente a sus
consejeros y que después de evaluar cuidadosamente las alternativas decidiera con independencia de criterio la mejor opción para su pueblo.
Si un rey en cambio se limitaba a escuchar a un solo consejero y le obedecía sin atreverse a pensar por si mismo, poniendo así el destino de su nación en manos de este individuo, era inmediatamente considerado un mal soberano por no ejercer su derecho y su obligación a gobernar, al tiempo que se asumía que su país pagaría las consecuencias. Esta actitud; que nos entreguemos ciega y pasivamente a sus tratamientos, es la actitud que de un modo u otro han exigido históricamente al hombre (con breves y honrosas excepciones) todas ls escuelas terapéuticas hegemónicas y es también la
actitud pasiva que pregona la medicina tecnológica actual.
A la luz de la nueva conciencia comienza a hacerse evidente que es imprescindible una redefinición de roles, y si bien el pregonar esta necesidad no es patrimonio ni función exclusiva de la psicología transpersonal, es considerado por esta como una piedra angular en su propuesta que nos sugiere que, análogamente al rey de nuestro ejemplo, los seres humanos tenemos el derecho y la obligación de reinar sobre nuestros destinos, por lo que hemos de asumir que nuestra salud (y nuestra felicidad) son algo demasiado importante para ponerlas en manos de terceros y hemos de proceder como el rey de nuestro ejemplo, es decir que debemos escuchar prudentemente a nuestros consejeros (dependiendo del caso al alópata, al homeópata, al naturópata, al psicólogo, etc.,) para decidir luego por nosotros mismos el mejor curso
de acción. Podrá argumentarse que esto exige de los pacientes quizás mas de lo que estos puedan hacer bien (dada su falta de formación específica), y también que como la mayoría de las intervenciones terapéuticas requieren de un cierto nivel de entrega y confianza por parte del paciente para poder funcionar, la argumentación arriba expuesta
sería solo una de esas propuestas demagógicas que al ser poco prácticas terminan sirviendo solo para confundir y dificultar la puesta en práctica de lo que "realmente funciona" . Respecto de la primera objeción diremos que la responsabilidad por el propio destino es condición indispensable para avanzar por la vía que propone la psicología transpersonal, y esto vale tanto para el paciente, de quien se espera que se comprometa en un esfuerzo sistemático destinado a lograr la expansión de su conciencia y que comienza precisamente con el conocimiento y aceptación de la realidad tal cual es, como del terapeuta , quien no deberá dejar de practicar sistemáticamente la vía transpersonal (por lo menos mientras ejerza el rol de terapeuta transpersonal).
Respecto de lo segundo diremos que el modelo de relación terapeuta-paciente que fomentamos es un modelo simétrico, donde no hay por un lado un dueño de la verdad y por otro un ignorante que acude con la esperanza de beneficiarse de "tanto poder", sino dos compañeros de ruta que avanzan juntos. Lógicamente, como uno de los dos ha recorrido ya parte del camino que enfrenta el otro, puede y debe orientarlo, pero aun en esto el enfoque es diferente del habitual ya
que aquí el "modelo de terapeuta" no es alguien que conoce las respuestas y siempre tiene razón, sino alguien que se relaciona con el hecho objetivo de que siempre existirán dudas y problemas, de un modo cómodo, natural y desprovisto de dramatismo, despertando por resonancia (importantísima ley cósmica ésta) en el paciente la confianza básica de que mientras que en el ego existirán siempre preguntas, en la trascendencia de las identificaciones autolimitadoras estarán siempre las respuestas, y que mientras el tomarse demasiado en serio el propio melodrama interno e identificarse
con las preocupaciones del ego conduce siempre a una tribulación sin fin, el desidentificarse del ego y sus obsesiones para centrarse en un "humilde" solo serestar consciente, abriéndose a la empatía con todos los seres sintientes,(compasión)no conduce como algunos pudieran temer a una vida aburrida, despersonalizada y "muerta" sino que ( tras un período de adaptación con alguna, muchas o ninguna confusión y/o convulsión depurativa) conduce en el individuo a un desarrollo imparable de numerosas y maravillosas facultades (por ejemplo la fortaleza mental crece desde
el principio, determinado por relación somática una cada vez menor vulnerabilidad ante la enfermedad y un fortalecimiento espectacular del sistema inmunológico totalmente verificable), y que a medida que estas facultades despiertan, lo que hoy sentimos como preocupaciones "angustiosas e insuperables" van disolviéndose tal como se disuelve
la escarcha al salir el sol en un bello día de primavera.
De mas esta decir que esto requiere un proceso específico y la práctica sistemática de unas técnicas (la vía transpersonal) y debemos señalar además que esta vía es solo adecuada para aquellos que habiendo estructurado un ego minimamente sólido, puedan aspirar a la autotrascendencia, por lo que en principio son candidatos menos idóneos para esta terapia los niños, los adolescentes inmaduros, y los psicóticos en general, aunque como siempre cada caso es único y las generalizaciones son peligrosas.
Concluyendo entonces (momentáneamente) con la cuestión de la relación entre el terapeuta y el paciente, diremos que en nuestro modelo no solo no se espera del paciente obediencia ciega, sino que a menudo se les exhorta a seguir sus propios criterios en contra de la visión del terapeuta, con la convicción de que por un lado es de vital importancia que el individuo fortalezca su autoconfianza por encima de las influencias externas (modelo del buen rey) y por otro en la certeza de que cualquier acto, con la única pero insoslayable condición de que se realice "despierto", es en cuanto que pura experiencia consciente mas "definitivamente formador y transformador" que mil especulaciones.